La gran novedad del sistema es que puede desplegar gráficos en 3D, Nintendo apostó por revolucionar la tecnología y la manera de jugar y esta vez no le ha ido tan bien. De hecho, según Nintendo, las ganancias de este año para la empresa se verán disminuidas hasta en un 80%, una bastante considerable.
En Japón los inversionistas reaccionaron alarmados, las acciones de Nintendo abrieron con un déficit del 20% y terminaron el día con un 12% menos.
Todo esto nos habla de la dura -y para algunos dolorosa- transformación que se está llevando a cabo en la industria de los videojuegos. La gente no quiere consolas portátiles como las conocemos. En ese sentido, el iPhone nos ha dado una lección, convirtiéndose en una de las pataformas de videojuegos más populares del momento; pero también podemos ver otros ejemplos, juegos en línea o que se pueden jugar en cualquier smartphone.
Quizás Nintendo en su afán de innovar sea la empresa de videojuegos que más ha resentido el golpe en este cambio de tendencias. Tanto Sony como Microsoft se han enfocado en dar gran poder a sus consolas, pensando poco en innovar verdaderamente; en gran parte a eso le debemos el auge de los FPS en el Xbox y la Playstation.
Pero si comparamos las estrategias de mercado es lógico que el modelo de Apple sea exitoso: por un lado está el 3DS, una consola que sigue siendo cara y cuyos juegos cuestan entre $30 y $40 USD cada uno, tienes que ir a comprarlos a una tienda y estás sujeto a la disponibilidad física.
En cambio, con Apple los juegos cuestan entre $1 y $10 USD o algunos son gratuitos y se mantienen gracias a la publicidad, además están siempre disponibles para descarga.
Quizás el fracaso de Nintendo es muy relevante debido a que se sabe que la compañía es experta en redefinir la manera en que se juega, lo supieron hacer con el Wii, apostando por un mercado un poco distinto y por los sensores de movimiento, algo muy innovador en su momento y que otras consolas trataron de hacer a su manera. Quizás el único que ha hecho algo igual de innovador ha sido Microsoft con el Kinect.
Esto plantea un reto y un nuevo escenario para Nintendo, ¿mis sugerencias? Sencillo: hagan lo que saben hacer, innoven, pero no descuiden el mercado de ventas en línea. Denle la oportunidad a de que desarrolladores independientes puedan crear juegos para su sistema, sean más abiertos.
Nadie quiere invertir 10 millones de dólares en un juego para una consola que no saben si tendrá éxito. Mejor vayan por compañías independientes de desarrollo de videojuegos, en ellas (y en algunas pocas empresas grandes) está la verdadera innovación y la creación de nuevas experiencias.
Sólo me queda citar al mismo Satoru Iwata que en una conferencia reciente dijo:
"Si hacemos lo mismo que hemos hecho antes, hay un límite hasta el cual podemos llegar. Es por eso que estamos buscando nuevas fronteras."

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